octubre 8th, 2014 by Cocinera
Una de las mejores fórmulas para cocer la langosta es, después de bien lavada, ponerla en una cacerola con vino blanco y caldo de vigilia, en partes iguales, debiendo poner el pescado en la cacerola cuando hierve el caldo a borbotones.
Una vez cocida se condimenta como mejor parezca, y el caldo sirve para algunas preparaciones, entre otras los escabeches de arenques.
octubre 8th, 2014 by Cocinera
Se cuece como todas y en la fuente se sirve, hecha rodajas, con las patas y demás carnes en picadillo fino, mezclado con una vinagreta.
Ésta se hace con aceite, vinagre, cebolla, perejil y huevo duro, todo finamente picado; se deshacen en la salsa las yemas cocidas de los huevos, vertiéndola sobre la langosta, que estará adornada con pedacitos de pimientos asados y aceitunas deshuesadas.
octubre 8th, 2014 by Cocinera
Se cuece en agua con sal, se monda y parte en rebanadas, que se sazonan de perejil, ajo picado y un poco del caldo de cocerlas, batido con aceite y vinagre.
Se coloca con simetría en una fuente, y se sirve adornada de huevos duros.
octubre 8th, 2014 by Cocinera
Se limpian dos o tres langostas de regular tamaño; se lavan bien y se les raspa con un cuchillo si tienen sedimentos calcáreos adheridos al caparazón.
Cuando están bien limpias, se frotan con un paño, para secarlas, y se ponen en una besuguera o cacerola con quince gramos de mantequilla y una jícara de aceite por cada langosta. En esta grasa, cuando está muy caliente, se echan las langostas, partidas por en medio.
Para partirlas hay que sujetarlas fuertemente con la mano izquierda; se les introduce entonces el cuchillo por la cabeza, y corriendo el instrumento con fuerza por en medio, y a lo largo del lomo, se divide en dos. Entonces se les quita una bolsita que tienen en el interior, junto a la cabeza, la cual suele contener agua y arena.
Partidas ya en esta forma, se ponen en la grasa caliente, sazonadas de sal y pimienta; se les da vueltas por los dos lados, y se colocan al horno, o entre dos fuegos, por espacio de quince o veinte minutos, hasta que adquiera el caparazón de ellas un color rojo muy subido.
Mientras se tienen en el horno, se pone una cacerola al fuego con unos chalotes picados y un vasito de vino blanco por cada langosta, y otra cantidad de sustancioso caldo colado de pescado o de almejas.
Esta salsa se reduce a la mitad, mezclándola entonces un par de cucharadas de salsa bechamel por cada langosta. Se deja al fuego hasta que hierva. Al levantar el hervor, se aparta en seguida, agregándole perejil picadito, mostaza, un poco de mantequilla y una cucharada del tamaño de las de postre, por cada langosta, de buena gelatina de carne, que estará previamente derretida, dejando esta salsa caliente, sin que llegue a cocer.
Para servir las langostas, se colocan las mitades de éstas, apareciendo cada una dividida en dos, en una fuente, y ayudándose con un tenedor se les quita la carne de las colas y cabezas, especialmente la carne que tiene color de coral, y rompiéndoles las patas, se corta también en cuadraditos la carne de éstas.
Entonces se arreglan las langostas en una fuente larga y grande que pueda ir al horno, y se ponen en cada uno de los medios caparazones dos o tres cucharadas de la salsa preparada, guarneciéndolos con la carne de cabeza y patas amontonada sobre los lomos. Hecho esto, se cubren con la salsa sobrante, de modo que las bañe bien desde la cabeza a la cola; se espolvorean con tres o cuatro cucharadas de queso parmesano rallado, y con un pincel o una pluma se riegan con mantequilla derretida.
Así dispuestas, se meten en el horno, muy fuerte, para que formen costra, y se sirven colocando la fuente sobre una bandeja.
octubre 8th, 2014 by Cocinera
La carne de las patas y recortes de la langosta se pican juntamente con trufas y setas en cuadraditos muy finos, mezclándolo todo con una salsa alemana sazonada de pimienta de Cayena y bien reducida, echándola en un plafond para que se enfríe.
Cuando está fría la mezcla se hacen unas croquetas con pan rallado y huevo, en forma de chuletas, y al servirlas se fríen en manteca muy caliente, poniéndolas a escurrir sobre un paño.
Al ir a servirlas, se colocan en una fuente, alternadas éstas con las rebanadas de langosta cortadas de la cola, y poniendo también unas colas de cangrejo en el centro de la fuente, y una salsa alemana aparte, en la salsera. Resulta muy bien al áspic.
octubre 8th, 2014 by Cocinera
Se tiene cocido cualquiera de estos pescados con agua y sal, se escurre y desmenuza bien, rehogándolo con mantequilla y pimienta.
Se deshace aparte harina en leche, que se pone al fuego para que espese un poco; se aparta, y estando medio frío, se le añaden dos yemas de huevo batidas, volviendo a ponerlo a la lumbre, sin dejar de moverlo, para un lado siempre, hasta que forme una especie de crema, que se une al picado de langosta o merluza.
Se pone esta pasta en las conchas antes que se enfríe, se espolvorean de pan rallado, se adornan con unos cuadraditos de jamón y tres o cuatro pedacitos de champiñones, y se dejan dorar al horno.
octubre 8th, 2014 by Cocinera
Más sabrosos que cociéndolos solos están si se les cuece con ruedas de cebolla, laurel, perejil y pimienta.
Cuando el agua hierve a borbotones, se echan los cangrejos y se les deja cocer de cinco a diez minutos, según el tamaño, bastando este tiempo para estar en punto y servirlos luego calientes o fríos.
octubre 8th, 2014 by Cocinera
A ser posible, se cuecen en agua de mar; pero si esto no puede ser, se cuecen en agua con sal y vinagre, o en caldo blanco.
Se sirven puestos en montoncitos sobre una fuente cubierta de perejil fresco.
octubre 8th, 2014 by Cocinera
Estando bien limpios de espumas y babas, y sacados de las conchas, se cuecen en agua con sal.
En una cazuela se pone aceite y cebolla en gran cantidad, muy picada; se deja dorar, y estando, se añaden los caracoles, escurridos, dándoles unas vueltas con la cebolla para que se penetren bien del gusto de ésta.
Al hacerles la salsa se les machacan unos ajos, la guindilla picante que se quiera poner y pimienta en cantidad para que queden algo fuertes de esta sazón; se les machaca también pan rallado, y deshecho todo con el caldo donde cocieron los caracoles, se les vierte a éstos por encima en la cacerola, dejándolos hervir otro poco con esta salsa.
octubre 8th, 2014 by Cocinera
Se lavan, escurren y sacan de las conchas, como ya se tiene dicho; se lavan en agua fresca y se vuelven a cocer.
Cuando están cocidos se les quita bien el agua y se ponen en una cazuela con manteca de vaca, perejil, ajos, dos clavos, tomillo, laurel y una cucharada de harina; se rehogan un poco, y al servirlos se les agrega una yema de huevo y zumo de limón.
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