octubre 10th, 2014 by Cocinera
Se limpian y preparan como las anteriores, y al ahuecarlas por en medio se rellenan (después de cocidas en agua y sal) con un picadillo de ajo crudo muy picado, con perejil, aceite, pan rallado y si se quiere, carne muy picadita también.
Se tiene manteca en una cazuela, se colocan las alcachofas sobre ella, boca arriba, y se termina sobre rescoldo, con lumbre en la tapadera.
Si quieren ponerse en salsa se envuelven en yemas de huevo batidas, dejándolas cocer en una salsa de avellanas.
octubre 10th, 2014 by Cocinera
Preparadas como todas, se rellenan, después de cocidas, con un picadillo de tocino magro y gordo, miga de pan, ajo, sal, perejil y especias.
Se ponen en una cazuela boca arriba, se les rocía de aceite y se terminan entre dos fuegos o al horno.
octubre 10th, 2014 by Cocinera
Se limpian y preparan las alcachofas, ahuecándolas el interior y quitándoles la pelusa que en él tienen, se cuecen con agua y sal, dejándolas escurrir.
Se hace un picadillo como para albondiguillas, y, agregando a este picado algunos piñones, se le da una vuelta en la sartén con poquito aceite; se rellenan luego con la pasta rehogada y se les pone encima pan rallado y clara de huevo, para que él picadillo no se salga.
Se fríen en la sartén con las puntas para arriba, y bien escurriditas, se sirven.
octubre 10th, 2014 by Cocinera
Se preparan como todas, se cuecen en agua con sal y se rellenan con una pasta hecha como sigue:
Se ralla bastante pan, el cual se une con cebolla, ajo y perejil muy picados; se pone luego aceite, no mucho, en una sartén, y cuando está muy dorado se echa la mezcla dándole vueltas como si se tratase de unas migas.
Se rellenan las alcachofas con esta pasta, y puestas boca arriba en la cacerola se les echa un poquito del aceite que se ha dorado, se tapan y concluyen entre dos fuegos.
octubre 10th, 2014 by Cocinera
Se limpian, preparan y ahuecan las alcachofas para rellenarlas con una pasta compuesta de cebolla y perejil muy picados, pan rallado, ajo y pimienta negra molidos, unas gotas de limón y unos pedacitos de jamón, todo deshecho con aceite crudo y su sal correspondiente.
Cuando las alcachofas están rellenas con todo esto, se colocan boca arriba en una cacerola con aceite, una poquita de pasta del relleno y el agua suficiente para que se ablanden, puesta la cazuela en el rescoldo con lumbre en la tapadera, para dorarlas muy despacio.
octubre 10th, 2014 by Cocinera
Se lavan y quitan las hojas duras.
Se abren por medio, rellenándolas con la masa de las albóndigas y friéndolas un poco, enharinadas, se van colocando en una cacerola.
Se les echa encima cebolla y tomate frito, azafrán, pimienta y perejil. Para espesar la salsa, se fríe en el aceite sobrante una poquita de harina, y se les añade, dejándolas cocer hasta que estén blandas.
octubre 10th, 2014 by Cocinera
Se limpian y quitan las hojas de arriba, cociéndolas con agua y sal, se sacan luego y escurren.
Para rellenarlas, se ahuecan en su interior y se les introduce un relleno de carne o pescado, hecho como para albondiguillas. Se les agrega perejil, ajo y pan rallado con especias, si son de pescado solo.
Después de rellenas, se colocan boca arriba, en una cacerola con manteca y una chispa de manteca también sobre cada alcachofa.
Se cuecen en rescoldo y con lumbre en la tapadera de la cacerola para dorarlas, y luego se sirven.
octubre 10th, 2014 by Cocinera
Se limpian y despojan de las hojas duras. Se abren para ponerlas dentro jamón en pedacitos, ajos picados con perejil y pan rallado.
Se colocan en una cacerola, rociándolas de aceite hirviendo; y se aliñan con ajos fritos, pimienta negra, perejil y azafrán machacados; se deshace esto con agua, añadiendo la que precisen las alcachofas para ablandarse.
Cuando estén tiernas, se dejan en el aceite, y se sirven.
octubre 10th, 2014 by Cocinera
Estas son las calandrias, codornices, tórtolas, alondras, hortelanos, cojugadas, malvises, trigueros, becafigos, tordos y zorzales. Todas estas aves fritas o asadas resultan muy bien.
Para asarlas, según fórmula del gran maestro Montiño, han de ensartarse, después de limpias y bien preparadas, atravesadas en un asador delgado o varilla de hierro o caña, sujetándolos bien y atándolos. Entre uno y otro pájaro ha de ponerse una rebanadita de tocino gordo, dejándolos asarse de este modo.
Cuando estén asados se espolvorean de sal y pan rallado, de modo que queden bien cubiertos, sirviéndolos luego con ruedas de limón o con una salsilla agridulce, mezclando un poco de zumo de limón con azúcar, canela, pimienta y sal, añadiéndole un poco de caldo.
Las calandrias, que es una variedad de la alondra, pero más metidita demás en carnes y llena de pechuga, resulta muy bien, al igual que la alondra, cuando se asa albardada con finas tiras de tocino, recordando entonces, por su sabor, a la perdiz.
Para freír cualquiera de estas aves, que resultan muy sabrosas, nada más que con sal, debe preferirse la manteca de cerdo al aceite, por resultar el plato más fino.
Cuando se vacían los zorzales no es preciso destriparlos; basta sólo y hacerles un agujero por debajo de una pata y, oprimiendo el pájaro, sale solo el buche o molleja, que es lo que se les quita nada más.
Si se prefiere alguna de estas aves en salsa, hay condimentos especiales en este libro que suelen ser apropiados a casi todas.
octubre 10th, 2014 by Cocinera
Este plato, que resulta bonito y delicado, se prepara con aves, tales como calandrias, cogujadas, malvises, alondras, etc., y hasta puede hacerse de zorzales y tordos cuando están gordos, como ocurre en el invierno, que se ceban en viñas y olivares, resultando también delicado si se hace con los pajaritos llamados hortelanos.
Este manjar bien preparado y presentado es plato propio de mesas de lujo.
Se toma una cantidad de las aves preferidas, que se despluman, vacían y limpian perfectamente. Después de vaciados se pican muy finamente las pechugas de algunos, formando con ellas una pasta que se sazona de sal y pimienta y se amasa con manteca de vaca.
Hecho esto se rellena con ella el interior de los demás pájaros, después de haberlos enjuagado bien por dentro con vino blanco, y así rellenos todos se introducen en el horno para que se asen sin tomar color, sacándolos así que estén, y dejándolos enfriar.
Ya fríos, se coloca cada pájaro en un cajetín de papel suficientemente grande para que quede un poco holgado, poniéndole con las pechugas hacia arriba. Entonces se unta bien con vino blanco, por medio de un pincel, y luego se cubre el ave con buena gelatina de consomé, llenando con ella el cajetín; la gelatina llevará unas trufas o champiñones, finamente picados.
Se deja cuajar la gelatina en sitio fresco, y se sirven sobre una bonita bandeja.
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