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HISTORIA MODERNA - El mundo oriental y el Imperio Otomano hasta fines del siglo XVIII
LA CONQUISTA DE LA INDIA
Cuando comenzó a operarse la declinación del poderío mogol, hacía algún tiempo que
actuaban en la India dos compañías europeas para la explotación económica del territorio, una
de capitales franceses y otra de capitales ingleses. Cada una de ellas tenía algunas bases
importantes: Inglaterra las de Bombay, Calcuta y Madrás, y Francia las de Mahé, Pondiche y
Chandernagore. Además, cada una de ellas tenía una cierta zona de influencia, que se extendía
preferentemente sobre algunos principados más o menos independientes, y en ciertos casos
gozaba de privilegios concedidos por el mismo imperio mogol, como los que fueron acordados
a Calcuta en 1717 por el gobierno de Delhi.
Por su organización, estas compañías eran de capital privado y eran dirigidas por sus propios
accionistas; pero la índole de sus actividades condujo a una intervención cada vez más
estrecha de los respectivos gobiernos. Así, por ejemplo, la compañía francesa pasó a ser casi
completamente una dependencia del estado después de la aventura financiera del banquero
Law, y lo mismo ocurriría con la compañía inglesa. Este proceso se acentuó cuando, debilitado
el poder mogol, se adivinó la posibilidad de acrecentar el poder de las compañías y
transformarlo dándole carácter territorial.
Los conflictos que se suscitaron en Europa durante el siglo XVIII entre Inglaterra y Francia
tuvieron una repercusión inmediata en la India y desencadenaron un largo conflicto colonial.
Al estallar la guerra por la sucesión de Austria, en 1740, la compañía francesa comenzó a
obtener mayores ventajas y a superar a su competidora. Dupleix, gobernador francés, comenzó
a gestionar alianzas con los jefes indígenas, y la acción de la flota de La Bourdonnais
contribuyó a que la situación de Francia se tornara predominante. Pero la situación comenzó a
modificarse por la resistencia del gobierno francés a acentuar su dominación colonial,
precisamente cuando Inglaterra se mostraba más decidida a hacerlo.
El hombre que cumplió la hazaña de asegurar a Inglaterra el predominio de la India fue
Roberto Clive, que se había iniciado como simple empleado en la Compañía de las Indias
Orientales. Al estalla:- la guerra de los Siete Años, Clive comenzó a distinguirse y muy pronto
se mostró capaz de llevar a cabo hazañas militares insospechadas. En 1757 logró apoderarse de
Calcuta —que había caído el año anterior en manos del nabab de Bengala Siraj-Ud-Daulá— y
poco después derrotó definitivamente a las tropas bengalíes en Plassey. Estos éxitos hicieron
que Clive fuera nombrado gobernador de Bengala en 1758, donde afirmó la autoridad de
Inglaterra expulsando del valle del Ganges a los holandeses y los franceses.
Estos últimos iban perdiendo visiblemente sus posiciones. En 1757, Francia confió sus
territorios e intereses al conde de Lally, de origen irlandés, quien intentó hacerse fuerte en la
India meridional apoyándose en Pondichery. Los ingleses le opusieron las fuerzas de Eyre
Coote, que lo derrotó completamente en Wandewash en 1760, y lo sitió en Pondichery hasta
que lo obligó a rendirse y entregar la plaza en 1761. Tras estas operaciones, los franceses
perdieron casi totalmente sus posesiones en la India en
beneficio de Inglaterra, y así quedó
reconocido en el tratado de París, firmado en 1763. Warren Hastings, primer gobernador
general de la India inglesa, puso fin a la obra de organización que había comenzado ya el
propio Clive durante su segundo gobierno en Bengala.
ROBERTO CLIVE. Por su resuelta acción, Clive puede ser considerado como el fundador de la
posición predominante de Inglaterra en la India, donde actuó durante muchos años.