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ASTRONOMIA - Las nebulosas galácticas
CUMULOS ESTELARES
Se llaman cúmulos estelares, aglomeraciones de estrellas relacionadas de alguna manera
entre sí, por cuanto llevan un movimiento propio de conjunto. Se dividen en abiertos y
globulares.
Cúmulos abiertos son agrupaciones de estrellas sin límites ni formas determinadas, cuyas
componentes suelen hallarse bastante separadas entre sí y sin ofrecer condensación alguna
en su centro, pero con un movimiento propio de conjunto. Constituyen las bandadas de
estrellas, según dio en llamarlas el astrónomo padre Rodés. Los cúmulos abiertos más
definidos son: Las Híadas, integradas por unas 400 estrellas, que distan 327 años de luz; el
cúmulo de la constelación del Pesebre distante 131 años de luz, y el cúmulo de la Cabellera
de Berenice, distante 274 años de luz. Los cúmulos abiertos se separan un poco de la
Vía
Láctea y la mayor parte de ellos aparecen entre +20 y —20 de latitud galáctica. El astrónomo
Melotte ha catalogado hasta 162 cúmulos abiertos con diámetros aparentes mayores de 1° y
con estrellas de brillo superior a la 171 magnitud.
Cúmulos globulares o esféricos son aglomeraciones de estrellas, en forma esférica,
constituidas por muchos millares de esos astros: diríase que se trata de regiones urbanizadas
del firmamento, donde las estrellas se hallan aglomeradas en densidad creciente alrededor de
un punto central, del mismo modo que un enjambre de abejas en torno de la reina. El número
de estos cúmulos estelares es relativamente pequeño, como que sólo alcanza a 95, a pesar de
haber sido cuidadosamente explorado el cielo para descubrir otros nuevos. Los diámetros
aparentes de estas formaciones estelares oscilan entre un mínimo de 0'7" y un máxima de 30'.
El astrónomo Shapley observó que, contrariamente a lo que sucede con las estrellas aisladas,
las estrellas más débiles de los cúmulos globulares son las estrellas azuladas y no las rojas; y
este fenómeno se aprovecha precisamente para distinguir los cúmulos globulares de los
abiertos. Esto indicaría que las estrellas de estos cúmulos son gigantes en su mayoría. La
distribución de las estrellas en el seno de los enjambres estelares recuerda la de las moléculas
gaseosas en el espacio libre. Teniendo en cuenta la acción perturbadora de las demás estrellas
y haciendo razonables suposiciones sobre la velocidad inicial, ha calculado STROMGREN
que la órbita individual probable de cada estrella en el enjambre consiste en una serie de
lóbulos que convergen alrededor del centro común y se van desplazando por el espacio a
cada revolución.
El número de estrellas que integran estos cúmulos es verdaderamente exorbitante: así en el
enjambre Messier 13, de la constelación de Hércules, se han encontrado 100.000 estrellas; en
el Messier 22, 75.000, y en el Messier 3, 40.000.
Prácticamente no se divisa a simple vista
ninguno de estos enjambres, dado que su magnitud aparente no pasa de 30'. La distancia de
estos cúmulos globulares no ha podido precisarse; solamente se sabe que en muchos de ellos
rebasa el límite de las determinaciones trigonométricas. Shapley ha calculado que el
enjambre más cercano, cual es Omega del Centauro, dista 21.000 años de luz, y que el más
lejano de los conocidos, N. G. C. 7.006 dista 200.000 años de luz. Las dimensiones de los
mismos cúmulos estelares sobrepasan a toda ponderación: así al cúmulo Messier 3,
especialmente estudiado por Shapley, se le asigna una magnitud de 450 años de luz, o sea,
que la luz necesita este tiempo para llegar del uno al otro extremo del cúmulo.
CUMULO ESTELAR DE LA CONSTELACION DE HERCULES. Vista tomada en el
Observatorio de Monte Wilson (Estados Unidos) los días 6, 7 y 8 de junio de 1910, en una
exposición total de 11 horas.