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ANATOMIA Y FISIOLOGIA - La vista
EL SISTEMA OPTICO DEL OJO. Se analizarán los diversos medios que atraviesa la luz que
viene del exterior para alcanzar la retina y formar allí la imagen luminosa.
a) Córnea. Está engarzada en el orificio circular y anterior de la esclerótica, y tiene la forma de
un vidrio de reloj curvo con sus dos caras paralelas. Es muy transparente a los rayos
luminosos. Se la ve a simple vista y su curvatura se aprecia bien mirándola de costado.
La deformación de alguno de sus meridianos deforma la imagen retiniana al no coincidir el
foco de ese plano con el de los otros. A este defecto se le llama astigmatismo y se lo corrige con
lentes.
b) Humor acuoso. La pequeña cavidad situada entre la cara posterior de la córnea y la anterior
del cristalino, y dentro de la cual emerge el iris, como un diafragma, se halla ocupada por el
humor acuoso. Este es un líquido transparente, con composición análoga a la del plasma
sanguíneo luego de filtrado a través de poros muy finos; esto se explica, pues tiene origen en la
sangre por filtración capilar. Se halla a una presión de 25 a 30 mm de mercurio, la que
aumenta en el glaucoma, y produce entonces dolores intolerables.
c) Iris. Los rayos luminosos pasan al interior del ojo a través de la pupila, orificio circular que
está en el centro del iris. Este es una membrana de distintos colores, según las personas. azul,
castaño, etc., situada delante del cristalino y que funciona como un diafragma fotográfico.
Posee en su interior dos músculos: uno circular, cuya contracción disminuye el diámetro de la
pupila reduciendo así la cantidad de luz que llega a la retina; y otro dispuesto en forma
radiada, cuya contracción aumenta el diámetro de la pupila permitiendo la llegada de mayor
cantidad de luz a la retina. En sus posiciones extremas la pupila varía de 1 a 8 mm de
diámetro.
Los movimientos pupilares escapan a la voluntad, pues son reflejos gobernados por el sistema
nervioso. Por ese mecanismo la pupila se acomoda a la luz, agrandándose en la oscuridad y
achicándose por la iluminación, y se acomoda a la distancia, dilatándose al mirar los objetos
lejanos y reduciéndose ante los cercanos. El diámetro pupilar también es modificado por la
acción de algunas drogas que actúan sobre los nervios reguladores de ese diámetro.
ACCION DE ALGUNOS AGENTES SOBRE EL DIAMETRO DE LA PUPILA
(*) La belladona fue usada primeramente por las mujeres venecianas para tener ojos con un
brillo particular que realzara su belleza. Su principio activo es la atropina, muy usada por los
oculistas para poder observar con comodidad el fondo del ojo.
d) Cristalino. El cristalino es una lente biconvexa fijada por su borde cerca del músculo ciliar
que la rodea y bañada en su cara anterior por el humor acuoso y en la posterior por el humor
vítreo. Es el pasaje obligado de todos los rayos luminosos, a los que concentra en la retina.
Su propiedad fundamental es la de deformarse, haciendo sus caras más o menos curvas, según
la distancia a que mire el sujeto. Esta acomodación a la distancia se logra por el grado variable
de tracción que ejerce el músculo ciliar sobre el borde de inserción del cristalino. Esta
deformación es sobre todo de su cara anterior y puede apreciarse a simple vista en las
llamadas imágenes de Purkinje, colocando al sujeto en una habitación a oscuras y acercando
una vela a su ojo.
Imágenes de Purkinje en el ojo que mira a lo lejos (A), y en el ojo que mira de cerca (B). El
sujeto se halla en la oscuridad y se le acerca tina vela cuyas imágenes corresponden: a y a' en la
córnea, b y b' en la cara anterior del cristalino, c y e' en la cara posterior del mismo.
Toda vez que se mira a un objeto cercano al ojo, la cara anterior del cristalino se encorva
exageradamente y por el contrario, se endereza, si el objeto se aleja. La finalidad de estos
movimientos es que la imagen se haga siempre nítida en la retina. Pero hay dos límites
extremos dentro de los cuales se manifiesta la acomodación a la distancia del cristalino, los que
coinciden con el punto próximo y el punto remoto.
Punto próximo es la distancia mínima a que podemos distinguir claramente un objeto.
Aumenta con la edad; a los 20 años es de unos 10 cm, a los 40 años de unos 22 cm, y a los 60
años de un metro. Se llama presbicia, a este exagerado alejamiento observado luego de los 40
años. La distancia mínima a que puede observarse un objeto sin la acomodación del cristalino
se llama punto remoto; más allá del cual los rayos luminosos son prácticamente paralelos. Es
de unos 6 metros. Vale decir entonces, que el poder de acomodación del cristalino se ejerce
cuando se miran objetos comprendidos entre distancias de 10 cm y 6 metros.
Cuando el cristalino es incapaz de acomodar el ojo a la distancia, se corrige el defecto
utilizando lentes de tipo adecuado al defecto. Esto sucede en la presbicia; en la miopía el punto
próximo está muy cercano y el sujeto ve bien de cerca y mal de lejos por formarse la imagen
delante de la retina; en la hipermetropía, el punto próximo se halla alejado y el sujeto necesita
acomodar el ojo para ver a lo lejos, puesto que la imagen se forma detrás de la retina.
Marcha de los rayos luminosos y formación de la imagen en la retina, en ojos normales y con
trastornos de convergencia de los rayos luminosos. Corrección por lentes.
En algunas circunstancias, el cristalino se opacifica y lleva a la ceguera al no permitir el pasaje
de los rayos luminosos. La catarata, como se denomina esta afección, se observa en la vejez, la
diabetes, etc. Una operación que elimine la parte opaca puede restituir la visión.
e) Retina. La retina es la delgada membrana que recubre por dentro al globo ocular. Por su
cara externa apoya sobre la coroides, membrana muy vascular y por la interna la baña el
cuerpo vítreo, medio transparente que le lleva los rayos luminosos. Al nivel del eje
antero
posterior del ojo presenta una pequeña depresión, la fovea centralis, de importancia capital ya
que es el lugar que proporciona la visión más perfecta. Unos milímetros más adentro de la
fovea
se halla una protuberancia llamada papila, que corresponde a la entrada del nervio
óptico en el ojo. Por la papila penetra, junto con el nervio óptico, la arteria central de la retina
cuya misión es irrigar a esta membrana. Iluminando el fondo del ojo con el oftalmoscopio es
posible observar la papila, la arteria central de la retina y la fovea.
Estudiada en un corte microscópico la retina presenta una estructura compleja, formada por
enorme cantidad de células y fibras nerviosas. En su parte más extensa se destacan dos tipos
particulares de células sensibles a la luz, los conos y los bastoncillos, cuyo nombre da una idea
de su forma, y que se apoyan por fuera en una capa pigmentaria.
La función especializada de la retina es transformar la energía luminosa en energía nerviosa,
que por los nervios envía al cerebro. Esta función depende de la presencia de los conos y
bastoncillos, ya que la papila que no contiene a ninguno de ellos, es ciega.
Punto ciego de la retina. Cerrar el ojo izquierdo y mirar fijamente la cruz, acercando y alejando
la figura; se verán tanto la cruz como el círculo blanco, hasta que en determinado momento
desaparecerá este último, cuando se forme su imagen en la retina (a unos 20 cm.).
Los conos son los que permiten la nitidez de la percepción y la visión de los distintos colores.
La visión a nivel de la fovea llena estas condiciones y en ella
sólo hay conos. Los conos
necesitan para funcionar una buena iluminación y por eso son apropiados para la visión
diurna. Faltan en las aves y mamíferos nocturnos (murciélago, erizo, topo) y se hallan  muy
desarrollados en las aves diurnas que buscan insectos de colores vivos.
Los bastoncillos están adaptados a la visión crepuscular. Perciben intensidades débiles de luz
pero dan imágenes borrosas como la de bultos que se desplazan y no permiten conocer el
color. Es el tipo de la visión nocturna. La parte periférica de la retina, alejada de la fovea y rica
en bastoncillos, es la encargada de este tipo de visión. Es interesante señalar que alrededor de
la extremidad alejada de los bastones se halla un pigmento rosado, la rodopsina, que se
descolora por acción de la luz y estimula al bastoncito; y en la oscuridad recupera su color
siempre que la persona tenga suficiente vitamina A. La falta de vitamina A en la alimentación
de los aviadores, por ejemplo, les crea serias dificultades y a veces es causa de accidentes al
levantar vuelo o aterrizar con luz escasa.